Centro de Estudios Superiores Navales

H

Historia / Colonia   
 

Colonia

Los grandes descubrimientos Geográficos que ocurren entre 1400 y 1600, constituyen la fuente más importante del capitalismo moderno. La apertura de nuevos caminos marítimos y el hallazgo de nuevas tierras, son el punto de partida para una revolución trascendental de toda la vida económica de Europa en la primera etapa del capitalismo: la del capital comercial. Desde fines del siglo XV la navegación de mediterránea se convierte en oceánica y Europa inicia su expansión. En esta etapa inicial del proceso, Portugal y España desempeñaron los papeles más importantes y señalaron el camino a otros países europeos, siendo en el siglo XVI las mayores potencias coloniales.

El descubrimiento de América dio a los españoles acceso a un vasto y rico territorio del que se importaron cantidades enormes de metales preciosos y productos agrícolas y del que obtuvieron grandes ventajas comerciales. Sin embargo, al descubrimiento siguió la conquista de estos territorios. Con la conquista española, México interrumpió el proceso de desarrollo de sus pueblos indígenas, mismos que fueron sometidos, después de una dramática lucha, a un régimen de tributos y servicios, base de la nueva estructura económica y social establecida. Dando pie a 300 años de dominación colonial.

Tres factores decidieron la victoria de los españoles sobre los aztecas: el empleo de una estrategia y técnica militar-naval superior a la indígena (el combate naval en el lago de Texcoco fue decisivo en el triunfo español, en donde la superioridad de los bergantines se hizo evidente frente a las canoas mexicas); las tradiciones mítico-religiosas que indudablemente influyeron debilitando su espíritu de lucha y resistencia; y las diferencias y conflictos internos entre los grupos aborígenes,que supo aprovechar hábil y oportunamente el capitán conquistador Hernán Cortés para el buen éxito de su empresa.

Cabe destacar, que desde los primeros años de la exploración y conquista de América empezaron a circular historias acerca de las enormes riquezas del Nuevo Mundo y esas historias despertaron las codicias de otros monarcas europeos y de un sinnúmero de aventureros siempre listos para arrebatar una parte de esos caudales a los españoles. Por esta causa la corona española estableció un sistema de navegación y comercio muy restringido que tuvo características muy especiales. Para el comercio con América la Corona impuso un sistema de flotas y ciertos puertos como los puntos de llegada y arribo. Asimismo, no abandono la idea de encontrar una ruta marítima para comerciar con Asia.

Tras varios intentos, se encontró esa ansiada ruta a través de los puertos de Acapulco y Filipinas como enclaves del comercio entre Oriente y Occidente. El Galeón de Manila fue la prolongación en el Pacífico de la Flota de la Nueva España, con la que estaba interrelacionado. La conquista y colonización de Filipinas y el posterior descubrimiento de la ruta marítima que conectaba dicho archipiélago con América (efectuado por Urdaneta siguiendo la corriente del Kuro Shivo) permitieron realizar el viejo sueño colombino de conectar con el mundo asiático para realizar un comercio lucrativo. Este intercambio resultó tan exitoso que en 1573 salió de Manila, rumbo a Acapulco, el primer galeón cargado con sedas chinas y 20,000 piezas de porcelana. Este fue el origen del famoso Galeón de Manila también conocida como la Nao de China, y el inicio de una relación comercial duradera entre una sociedad que producía seda en abundancia y otra en la que se extraían grandes cantidades de plata.

Las terminales de Manila y Acapulco constituyeron en su tiempo los emporios comerciales de los artículos exóticos y sus ferias fueron más pintorescas que ninguna. Mediante barcos como El Galeón de Manila o Nao de China, la “Santísima Trinidad” y “Nuestra Señora de Covadonga” se enlazaron Acapulco y Manila, y en ellos se transportó desde plata mexicana hasta sedas bordadas, marfil, ricos metales (como los que trajeron para el coro de la catedral de México), muebles y biombos chinescos, vajillas y porcelanas, y un sinfín de mercaderías que poco a poco permearon la vida cotidiana del México colonial. El puerto de Acapulco cobró importancia creciente a partir de 1565 cuando el agustino Andrés de Urdaneta descubrió el tornaviaje o viaje de regreso a Filipinas. La llegada del Galeón de Manila o Nao de China, constituía todo un acontecimiento que daba además una nueva vida a Acapulco. La bahía adquiría entonces una riqueza descomunal basada en su estratégica ubicación comercial. Desde el Perú, Guayaquil y otros lugares llegaban a comerciar oro, plata y cacaocon los tesoros de Oriente.

Pese a la importancia comercial de la Nueva España y demás colonias, los obstáculos al comercio exterior, se relacionaron no sólo con el monopolio mercantil que ejerció España en América a través de la Casa de Contratación creada en 1503 en el puerto de Sevilla, que después se trasladaría a Cádiz, con las prohibiciones de intercambio de las colonias entre sí, con las prohibiciones para el comercio de determinados productos, el sistema de flotas establecido desde mediados del siglo XVI, el régimen de altos y numerosos impuestos, la acción del comercio de contrabando, y la inseguridad en mares y puertos que provocaban los ataques constantes de piratas y corsarios condujo a la edad de oro de la piratería en los mares durante el siglo XVII. Durante esta centuria, piratas y corsarios constituyeron una amenaza constante al comercio entre España y América, interrumpiendo con sus ataques, en muchas ocasiones, el tráfico marítimo colonial.

La piratería fue una fuente de acumulación de capitales para naciones como Inglaterra y Holanda principalmente. Buena parte de la acumulación de capital de Inglaterra provino de la captura de los navíos del tesoro español. Famosos fueron los ataques a los puertos de Veracruz y de Campeche. Para contrarrestar los ataques de piratas y corsarios el gobierno español se vio obligado a crear dos armadas que los persiguieran: una en España y la otra en la Nueva España. Esta última, llamada de Barlovento, estaba a las órdenes del virrey y tenía como puerto de arribo el de Veracruz. Asimismo, fortificó a los principales puertos a través de murallas y fuertes para la defensa de los ataques externos.